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Español - El Arzobispo de Cantórbery inicia la Conferencia de Lambeth 2008
[ACNS] El Arzobispo de Cantórbery Rowan Williams abrió la Conferencia de Lambeth 2008 y lo hizo dirigiéndose a los obispos anglicanos de alrededor del mundo en la primera sesión plenaria de la Conferencia de Lambeth. Él destacó que la conferencia tenía un gran énfasis en el allegarse unos a otros basándose en la Biblia y que había sido diseñada como un lugar "en donde la cada voz pueda ser expresada y en el cual podamos desarrollar una relación cristiana."Williams expresó sus propias oraciones y esperanzas para la conferencia: "no es que al cabo de dos semanas hayamos encontrado una solución a todos nuestros problemas sino que, como ya he escrito en más de una ocasión, de cierta manera hayamos encontrado la confianza en Dios y en unos en los otros que nos permita tener la energía para cambiar en la manera en que Dios quiere que cambiemos. El motivo más importante por el cual debemos orar es ése, por la energía para cambiar como Dios quiere que cambiemos individualmente y como Comunión."
Algunos de los obispos han decidido mantenerse alejados a pesar de que únicamente la Iglesia Anglicana de Uganda no tiene ningún obispo presente. "Creo que es importante que mencione que es una gran pena que nuestros hermano y hermanas en la Comunión no se hayan sentido capaces de estar con nosotros durante estas semanas, una pena porque necesitamos sus voces y ellos necesitan las nuestras dentro de nuestro aprendizaje en común de Cristo," él dijo.
Williams dijo que, según le había escrito a muchas personas durantes los últimos meses, "Yo respeto y acepto las decisiones que se han tomado pero es necesario que juntos en oración reconozcamos la herida que eso crea en nuestra hermandad [y] que todavía nos queda enmendar las relaciones que se han dañadas. Espero que durantes estas semanas recordemos diariamente a aquellos que no se encuentran con nosotros, sosteniéndolos en nuestras oraciones, en nuestro respeto y amor."
Williams continuó: "Yo no me imagino que simplemente desarrollar relaciones resuelva nuestros problemas pero la naturaleza de nuestro llamado como cristianos es tal que ni nos atrevemos, y reitero, ni no atrevemos a presumir que nos podemos reunir y conversar sin prestarle atención a esa calidad de relación de unos con otros aun si estamos en desacuerdo y nos encontramos dirigiéndonos en direcciones distintas. El Señor de la iglesia ha dado el mandato de que nos amemos mutuamente en el proceso y no queda otra alternativa. Confío en que ustedes estén presentes con esa seguridad, con esa disponibilidad de amarse mutuamente."
El Arzobispo añadió que esto sonaba "tan simple", sin embargo cabía mencionarlo "debido que ya sabemos que al reunirnos somos un cuerpo herido." Él dijo que no había ninguna palabra mágica para sanar esas heridas, "pero mientras busquemos encontrar a Jesucristo unos en los otros, esperamos que las heridas que permanecen abiertas de cierta manera también estén abiertas a recibir la obra de Dios el Espíritu Santo en nuestra labor."
Williams concluyó su discurso alentando a los obispos, los cuales ahora están de retiro hasta el 19 de julio, "a que permanezcan quietos y permítanle a Dios que se allegue a ustedes."
